Siguiendo con los mecanismos de defensa del perro, otra característica es su expresión facial.

Confunde a otros perros, su cara arrugada le da frente al resto de los animales una ventaja, no pueden interpretar sus gestos y no son capaces de predecir sus reacciones; ello, unido al olor característico de esta raza, sobre todo los cachorros, origina que en muchos casos el contrario opte por huir.

Sus colmillos curvos, como pequeñas cimitarras, son un arma poderosísima; una vez que agarran es muy difícil que suelten. Como perro de guarda, la intimidación es mayor al ver los colmillos resaltando sobre una boca negra.  

Este artículo es fruto de la recopilación de datos de otros artículos (Internet, libros especializados, etc...)

 

 

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